Gases no convencionales: cuidado, ¡peligro! I

Mar 14, 2011 | Ecología, Reportajes

AUTOR: Eric Delhaye 2010.
Con la colaboración de Bertrand Rio, Olivier Arles, Benoît Chauvin,  Benoît Petit.
Partido político francés CAP21 (Ciudadanía, Acción, Participación para el siglo XXI)
Traducción íntegra del francés al español del documento original (descarga libre).



INTRODUCCIÓN

La transición energética que sustituye las energías renovables por los combustibles fósiles está en marcha y será el gas natural el que ocupe un lugar de importancia en las décadas venideras para acompañar esta transición. Se valora que el consumo mundial de gas debería pasar de 3 terámetros cúbicos en 2007 a 4,4 terámetros cúbicos en 2030.

Mientras las reservas de gas natural convencional van disminuyendo (su final se estima en 60 años de consumo), un cierto número de países vuelven la mirada hacia la extracción de gases no convencionales escondidos en el carbono, las pizarras y reservas muy difíciles de explotar. Justamente estas permitirían revaluar las reservas mundiales de gas de un 60% a un 250% según Petroleum Economist. Para algunos esta realidad representa la promesa de un nuevo El Dorado económico ya que los yacimientos están diseminados en muchos estanques sedimentarios en el mundo, sobre todo, en Estados Unidos y en Europa. Y así, además, se erige como una posibilidad de liberarse de unos contextos geopolíticos a veces inestables. Hay que recordar que son cuatro países lo que controlan hoy en día el 55% de las reservas de gas natural convencional: Rusia, Irán, Qatar y Arabia Saudita.

Tipo de GasReservas mundiales en trillones de m3Valoración del coste de extracción (por mil m3)
Gas de pizarra / Gas de arenas colmatadas666

140$ – 210$

Gas de Carbono25635$ – 100$
Gas convencional185N.C

Fuente: Investors Chronicle – Abril 2010

Con los gases no convencionales, Rusia ha perdido en 2009 su plaza de primer país productor mundial de gas, y se ha colocado en un segundo puesto, justo detrás de Estados Unidos donde la producción ha aumentado un 4% hasta alcanzar los 601 Gm3  (frente a los 575 Gm3 de Rusia).

Principales yacimientos de gas de pizarra en UE (Agencia de información sobre Energía/Reuters)

EN TIERRA
Marrón: Principales yacimientos de gas pizarra

EN MAR
Verde: Zonas donde la explotación y la producción petroleras están autorizadas.
Amarillo: Zonas que Obama había permitido para la exploración a principios de abril, antes de prohibirlas de nuevo.

Golfo de Méjico: 25% de la producción petrolera de EEUU. 15% es de gas natural. 400.000 barriles equivalentes de petróleo por día por BP.

China, último país en entrar en la carrera por el desarrollo de los gases no convencionales, debería comprobar como su consumo de gas natural crece un 6% al año entre 2008 y 2035. El economista jefe de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, valora así que podríamos asistir en los próximos años a una “Edad de oro del gas”.

Este nuevo El Dorado puede, sin embargo, transformarse en una verdadera bomba de efecto retardado a nivel ecológico a causa de los métodos de extracción que se tienen que utilizar. Para evitar que estas evoluciones tecnológicas se transformen en verdaderos desastre del medio ambiente, CAP21 (partido político = Ciudadanía, Acción, Participación para el siglo XXI) ha decidido abrir el dossier, investigar y dar la alarma, pidiendo una moratoria europea.

Los gases no convencionales

A la diferencia del gas convencional, estos gases no-convencionales se encuentran repartidos de manera difusa en las diferentes capas geológicas. Hay tres categorías: gases de pizarra, gases de hulla y gases de reservas ultra compactas (tight gas) que vienen determinadas según estén encerrados en una roca madre arcillosa (pizarra), en filones de carbón (hulla) o reservas con muy poca permeabilidad, difíciles de explotar (tight gas).
Los progresos técnicos permiten hoy en día su explotación en condiciones económicas rentables. Se emplean dos técnicas, en concreto y se puede asegurar que estas técnicas NO son inocuas para el medio ambiente.

– El pozo horizontal a partir de un pozo vertical que permite recortar sobre grandes distancias (de 1 a 3 kms) la formación generadora de gas.

Los dos tipos de explotación:

Convencional

Reservas fáciles de acceder a través de un pozo vertical.

No convencional

Los gases son capturados de las capas accesibles únicamente a través de un pozo horizontal.

– La fracturación hidráulica permite crear fracturas artificiales para extraer el gas. Esta fracturación se realiza por inyección de agua bajo presión alta con arena fina y productos químicos destinados a impedir que las fracturas se vayan cerrando.

Inyección de arena con el objetivo de mantener abiertas las fracturaciones.

PERFORACIÓN HORIZONTAL
Barrera de Fracturación
Fase 1: perforación + inyección de agua (y aditivos) y de arena
Fase 2: Bombeo del agua y producción de metano

UN RIESGO MAYOR PARA EL ENTORNO Y LA SALUD PÚBLICA

La fracturación hidráulica requiere, en primer lugar, importantes cantidades de agua, de hecho varios millones de litros por cada yacimiento explotado; y, en segundo lugar muchos productos químicos, de hecho, no se conoce la lista completa de todos los necesarios. Entre otros químicos, se usan productos gelificantes, antibacterianos, ácidos…

Según el departamento de Protección del Medio Ambiente de Pensilvania, esta industria utiliza un verdadero cóctel químico con componentes a menudo cancerígenos, reprotóxicos y tóxicos para el medio acuático. Se han identificado entre otros: benceno y sus derivados, éter de glicol, ácidos, formaldehído, tolueno, xileno, nafataleno, amidas, aminas… Una parte se recupera del agua utilizada (de 50% a un 90%) en grandes estanques de recuperación y necesita un tratamiento. Las depuradoras urbanas no saben tratar estos efluentes.
Con la evaporación de emisiones de COV (Componentes Orgánicos Volátiles), los efluentes entran en contacto en el aire con la emisiones de diesel de los camiones y de las generadoras presentes en la zona, produciendo ozono troposférico que se puede desplazar a través de centenares de kilómetros.
A parte de las emisiones tóxicas en la atmósfera, relacionadas con los hachones (CO2, NOx, partículas finas, etc.), la extracción genera riesgos reales de emisiones fugitivas de metano y escapes de sulfuro de hidrógeno, gas tóxico y explosivo.

Además, los equipamientos de extracción de gas de pizarra funcionan de manera continua y constituyen una fuente importante de ruido, sin incluir los transportes en carretera en relación a la actividad.
Pierre Gadonneix, presidente del consejo mundial de la Energía y presidente honorífico de EDF (Endesa francesa), reconoce en el periódico Le Monde del 16 de septiembre de 2010 que no hay que fiarse de los milagros de la tecnología. Admite a esta sospecha que hay que añadir “el coste ecológico para prevenir los terrenos llenos de agujeros diseminados de las zonas de pozos, las incertidumbres relacionadas a los efectos de los productos químicos de infiltración y, finalmente, el precio que se dará al CO2, sin incluir el coste de las reglas de seguridad”.

En este caso, la experiencia americana tiene que evitar la importación de este sistema a Europa donde puede llegar a originar lo más parecido a una catástrofe ambiental.

LA EXPERIENCIA DE ESTADOS UNIDOS

El gas de pizarra se explota desde hace varios años en Estados Unidos, donde se contabilizan unos  500.000 pozos de explotación en 31 estados. En el año 2009, el gas no convencional ha representado la mitad de la producción de gas americana, y podría alcanzar unos 60 % en el año 2030, según las últimas proyecciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Otros especialistas hablan ahora de un siglo de reservas para Estados Unidos, es decir, más del doble de las previsiones establecidas hace unos diez años. BP, Shell, Exxon Mobil, Total invierten unos detrás de otros en estos yacimientos tan prometedores.

Pero la cuestión de su impacto ambiental crea más y  más debates a medida que se multiplican y difunden las historias de pozos contaminados, sobre todo en Pensilvania, Colorado, Ohio y Wyoming. La cuestión es compleja ya que las empresas no están obligadas a rendir cuentas ni a publicar el listado de los productos químicos utilizados para la fracturación por razones de protección del secreto industrial.

En marzo de 2009, la agencia americana de Protección del medio ambiente investigaba sobre el origen de la contaminación química de pozos en el pueblo de Pavilion, Wyoming, donde se explota el gas no convencional. Su informe, depositado en agosto del año 2010, mostraba que el agua de 11 de los 17 pozos de los residentes contenían entre otros elementos 2-butoxietanol (un compuesto altamente cancerígeno) así como arsénico, cobre y otros metales.

En febrero de 2009, un comité del congreso americano revelaba que dos gigantes de la industria habían utilizado en sus operaciones de fracturación benceno e hidrocarburo entre los años 2005 y 2007. En  Dish, pequeña ciudad de Texas, los habitantes se asustaban por el aire contaminado por la industria del gas; existen unas quince perforaciones dentro de los límites de la ciudad pero su territorio está ocupado por más o menos 12.000 pozos. Durante el año 2009, al estudiar el aire de esta misma ciudad se detectaron concentraciones importantes de benceno, componente altamente cancerígeno. Una asociación de estudio medio ambiental también ha notado la presencia de metilpiridina y dimetil piridina, compuestos neurotóxicos presentes a niveles superiores a los umbrales sanitarios en las zonas residenciales. Los agricultores han encontrado igualmente problemas con sus ganados (muertes inexplicables de sus animales).

La extracción de gas se acompaña de actividades sísmicas anormales en algunas regiones al norte de Texas. Matt Simmons, fundador de uno de los bancos de inversiones más importantes en el campo de energía y consejero de George W. Bush, consideraba que para explotar el gas de pizarra del yacimiento de Barnett en Texas, la industria  ha consumido 72 mil millones de galones de agua para fracturar 10.000 pozos sobre un periodo de tres años y medio. Un galón de agua equivale a 3.785 litros de agua aproximadamente.
La ciudad de Nueva York, por su parte, se ha apresurado a hacer un estudio del impacto de la extracción del gas no convencional para las reservas en agua que explota. Se ha valorado que se podrían realizar entre 3.000 y 6.000 pozos al final para explotar los yacimientos y que los riesgos acumulativos se volverían entonces significativos. El informe subraya que las operaciones de fracturación, además de utilizar cantidades astronómicas de agua, usan también toneladas de productos químicos y entre ellos unos “son tóxicos para el medio ambiente y para la salud humana” y amenazarían el suministro en agua potable de Nueva York.

Un artículo publicado en la revista Scientific American subraya también contaminaciones radioactivas. Estas informaciones surgen a partir de datos del Departamento de Conservación Medioambiental (DEC) de Nueva York que ha realizado análisis de 13 muestras de aguas usadas de pozos a unas centenas de pies de profundidad. Se ha encontrado en las aguas usadas radio 226, un derivado del uranio, a unas concentraciones que sobrepasan 267 veces el límite permitido para los vertidos en la naturaleza y miles de veces el límite permitido en el agua potable. La ciudad de Nueva York ha votado en el último mes de Agosto una moratoria temporal sobre toda explotación que combine perforación horizontal y fracturación hidráulica en el estanque 4000 km2 que aprovisiona su acueducto municipal.

El consejo de la municipalidad de Pittsburgh ha tomado hace poco la misma decisión para evitar la contaminación del agua, del aire y de los suelos del territorio. Una serie de encuestas llevadas a cabo por el medio de comunicación ProPublica valoran que la fracturación hidráulica es el denominador común de más de mil casos de contaminación del agua en 7 estados de USA.

El 18 de marzo del año 2010, la Agencia Gubernamental de Protección del Medio Ambiente (EPA) ha empezado una investigación exhaustiva que durará unos dos años aproximadamente movilizando sus sedes regionales en Colorado, Texas, Nueva York y Pensilvania. Con este estudio que se valora en unos dos millones de dólares, la Agencia rechaza sus primeras conclusiones del año 2004 en las que decía que la fracturación hidráulica no presentaba riesgos para la calidad del agua potable. Este informe había sido muy criticado en parte por que la Agencia no había realizado ningún estudio sobre el agua para llegar a estas conclusiones. Según ProPublica, la redacción había sido negociada entre la Agencia y la industria sostenida por el vice-presidente Dick Cheney. Este informe había sido usado por la administración Bush para eximir en 2005 a la fracturación hidráulica de caer bajo la ley sobre la seguridad del agua potable (Clean Water Act). 50 miembros de la cámara de Representantes han presentado hace poco un proyecto de ley (Frac Act) para volver a poner en causa esta exención.

El Consejo de Presidentes de Sociedades Científicas (Council of Scientific Societies Presidents) que agrupa 62 sociedades y que consta de 1,4 millones de científicos miembros ha enviado una carta abierta al gobierno americano el 4 de Mayo de 2010. En esta carta se pide particularmente un peritaje científico de la extracción de gas no convencional con valoración de su impacto en las zonas rurales, el suministro y calidad del agua y la emisión de gas a efecto invernadero en el conjunto de todo el ciclo.

Un documental revolucionario, denominado Gasland, realizado por Josh Fox se difundió en Estados Unidos el verano pasado para revelar al público los peligros de esta industria: agua del grifo que se enciende, habitantes enfermos, yacimientos de agua contaminados, animales que se mueren de manera inexplicable… un alto número de testimonios con el objetivo de alertar a la opinión pública.

Por otra parte, la multiplicación de las perforaciones y des las redes de pipas afectan a los paisajes. Las voces que se levantan a Estados Unidos, en Canadá, en Québec cada vez son más y más numerosas para pedir una moratoria: ¿será este el camino a seguir en Europa y en Francia?

CODICIAS SOBRE EUROPA

Actualmente, la industria del petróleo y del gas se interesa por el continente europeo, concretamente, pone el ojo en Polonia, Hungría, Ucrania y Alemania. Algunos consideran que Europa podría tener en su subsuelo unos 36.000 mil millones de metros3 de gas no convencional (hasta una profundidad de 1.000 metros). La posibilidad de Europa de disminuir su dependencia de importaciones, particularmente de gas ruso, aumenta la presión en este sentido. Las compañías petrolíferas (ExxonMobil, Shell, BP, Total, ENI, PetroChina, Statoil, Talisman…), que tienen problemas para reconstituir sus reservas de hidrocarburos, ven allí nuevos relevos de crecimiento.

El potencial francés en materia de gas no convencional se concentra en el sureste en un triángulo formado por Valence, Montpellier y Nice, particularmente en  Ardèche, en la Drôme y los Altos Pirineos. Y potencialmente en el estanque de París y en Aquitaine.

La compañía petrolífera Total prepara el final de la explotación del yacimiento de Lacq (Pyrénées Atlantiques) y prevé invertir 37,8 millones de euros en la Drôme y Ardèche para explorar el subsuelo y buscar gas de pizarra. El grupo ha obtenido el 31 de Marzo de 2010 un permiso exclusivo de investigación que tiene una validez de 5 años sobre una superficie de 4.327 km2 entre Montélimar y Montpellier.

Pequeñas compañías prosperan de igual manera y han obtenido ya autorizaciones. Eurenergy Resource ha obtenido así una concesión de explotación de 5.000 m2 en Moselle.

La compañía australiana EGL (European Gas Limited) quiere explotar en Francia el gas de hulla. Esta empresa ha comprado en 2008 Gazonor, ex-filial de los “Charbonnages de France” especializada en la valorización del grisú. Explota así el gas de minas en las antiguas hulleras del Nord-Pas de Calais. EGL ha encontrado gas de hulla en la región de Valenciennes y ha obtenido un permiso de exploración de yacimientos estimado en unos 65 mil millones de metros cúbicos  según el BIP del 6 de Enero de 2010. Este permiso se añade a otros cinco concedidos: dos en Lorraine, uno en el Jura, uno cerca de Saint Etienne y uno en Gardanne. Habrá que perforar a más de 1.300 metros de profundidad para llegar al yacimiento de este gas de hulla. Este mismo tipo de gas también interesa al grupo canadiense Vermilion que explota ya en el territorio francés gas no convencional.

Egdon Resources Limited es una compañía inglesa que ha obtenido un permiso para una exploración en Navacelles (216 km2). GDF Suez se interesa por el dossier y debería hacer exploraciones en  Ardèche.
Se habla también de investigación en aceite de pizarra en el corazón del estanque de París. Una pequeña zona en la frontera de Picardie, de la Champagne-Ardenne y de l’Ile-de-France sería igual uno de los pocos sitios del planeta donde la producción de este hidrocarburo sería factible, según Prithiraj Chungkham, geólogo del gabinete de Consultores Americanos IHS.

Por otra parte, una cartografía detallada de las reservas europeas de gas de pizarra se ha confiado a un consorcio (GASH) en el que participan el IFP Energías Nuevas, Total, GDF Suez, Schlumberger, ExxonMobil, Wintershall, Repsol, Marathon y Statoil que debería llegar, de aquí a dos años, a un conocimiento mucho más exhaustivo de las reservas.

CONCLUSIÓN

Muchos actores industriales, particularmente del sector del petróleo, se interesan de cerca por la exploración-producción de las reservas de gas no convencionales dispersos en el mundo, contribuyendo a una redistribución de la geoestrategia energética internacional.

El gas de pizarra que se ha convertido, así, en la segunda fuente de energía en Estados Unidos, permite calentar más de la mitad de los hogares y lanza de nuevo la idea de propulsar con gas los coches de las familias americanas. En Europa se suscitan actualmente numerosas codicias y los permisos de explotación se otorgan  para identificar los potenciales yacimientos.

Numerosas voces empiezan a levantarse en Estados Unidos arguyendo las desastrosas consecuencias ecológicas de la extracción: sobre las reservas en agua, en la calidad del aire y de los suelos y en la degradación del paisaje. Hay ciudades que votan por instaurar moratorias, y las asociaciones canadienses se movilizan alrededor.

Antes que esta aventura industrial arriesgada se exporte al viejo continente, el partido CAP21 abre el debate y pide la instauración de una moratoria sobre la exploración y la extracción a nivel europeo a la espera de un peritaje científico independiente sobre los riesgos ambientales vinculados a esta industria.

– Informe del CAP21 (Ciudadanía, Acción y Participación en el Siglo XXI)
www.cap21.net/

– Traducción del francés al español del documento original (descarga libre): www.deleaudanslegaz.com/?page_id=138 Más referencias en ese mismo link.

– www.deleaudanslegaz.com/

Traducción: Meritxell Cárdaba y Pascale Pech

Imágenes: Dreamstime.com y fotos procedentes del informe original de CAP21

– Mapa Nueva York: ©  Zqfotography | Dreamstime.com

– Tubos con líquidos: ©  Ilja Shvecov | Dreamstime.com

– Grifo de agua gotea fuego, foto retocada:  © Valdore | Dreamstime.com

– Mapa de Europa con €: © Meg380 | Dreamstime.com

– Foto en blanco y negro globo mundial: © Willeecole | Dreamstime.com

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