Nanotecnologías: las nanopartículas están entre nosotros… II

Dic 1, 2011 | Investigaciones, Reportajes

6. El mercado hace la ley.

La situación expuesta más arriba debería llamar la atención del ciudadano pero también, y en primer lugar, de los responsable políticos, sin olvidar a los responsables económicos.

Entonces, hay que comprobar que actualmente tanto en la Unión Europea como en todos los países industrializados, existe una ausencia total de legislación específica que defina un cuadro para la puesta en el mercado de nanomateriales y de productos que los contengan.

A continuación, el cuadro I presenta un estado actual de la legislación europea que debería adaptarse y tomar en cuenta las particularidades de las nanopartículas y de los nanomateriales.

                        REGLAMENTACIONES EUROPEAS APLICABLES
PERO NO ADAPTADAS A LOS NANOMATERIALES NI NANOPARTÍCULAS
Dónde se escuentran los vacíos legales1 .Reglamento CE/1907/2006 “Reach”. No toma en cuenta el tamaño de las partículas para la valoración de los riesgos.

2. Directiva 98 /8/ EC sobre las biocidas. No incluye las nanopartículas de plata utilizadas como antibacterianos, y, por lo tanto, biocidas.

3. Directiva-cuadro 2000/76/CE. No toma en cuenta los efectos sobre el agua de los nanocontaminantes.

4. Reglamento 258/97/CE. No está prevista la toma en cuenta de la inclusión de nanopartículas en los nuevos alimentos y los nanomateriales o en los nuevos ingredientes alimentarios.

5. Directiva 94/36/CE sobre los colorantes. no prevé la toma en cuenta de los colorantes incluyendo nanomateriales (ej. TiO2) o el uso de nanopartículas en los alimentos.

6. Directiva 95/2/CE sobre también los aditivos alimenticios sin ser colorantes ni edulcorantes. Tampoco están previstas las nanopartículas en esta reglamentación.

7. Reglamento 1935/2004 sobre los materiales y los objetos destinados a entrar en contacto con los alimentos. No están previstas las nanopartículas ni los nanomateriales.

8. Reglamento sobre el etiquetaje. Ausencia de obligación de indicar el carácter nano de posibles componentes.

9. Reglamento 1934/2004 sobre la trazabilidad de los alimentos. No se habla del carácter nano de posibles componentes.

10. Directiva 2003/15/CE. Ausencia de valoración específica sobre los ingredientes nano de los cosméticos. No aparece tampoco sobre las etiquetas.

No se ofrece ninguna información sobre la presencia de nanopartículas en los productos de consumo. Y tampoco existe ninguna obligación de etiquetaje específico pero se puede sospechar la presencia de un freno generalizado a dar una información, aunque sea mínima, que permita al consumidor elegir.

Es el tema precedente de los transgénicos, o la actitud negativa de los consumidores frente a ésta, lo que ha frenado su puesta en el mercado europeo. De igual manera, este tema está seguramente implicado en la actitud frente a las nanotecnologías.

Hay un gran riesgo de asistir a una invasión del mercado por parte de las nanopartículas a causa de la ausencia de debate sobre los riesgos que implican. Sería el escenario de un nuevo desastre, similar al del amianto pero probablemente más grave; en el sentido de que las nanopartículas se pueden usar en todos los campos de actividades.

7. Las nanopartículas y el medio ambiente: ¿otro tema desconocido?

Según la técnica de fabricación y el uso que se realiza de los nanoproductos, las nanopartículas pueden ser liberadas en mayor o menor cantidad en agua y/o aire y, como consecuencia, contaminar los suelos y las aguas subterráneas. Aunque las nanopartículas estén integradas en productos fabricados y duraderos (como artículos de deporte o componentes electrónicos), una vez finalice la vida útil de estos productos y se desechen, las nanopartículas se encontrarán en el medio ambiente y constituirán una nueva clase de contaminantes no biodegradables. Su comportamiento a largo plazo y sus efectos sobre los ecosistemas son difíciles de prever sin experimentación previa. A lo mejor, las nanopartículas formarán conglomerados de tamaño clásico que se podrán tratar como los desechos industriales habituales. A día de hoy los estudios son escasos e insuficientemente profundos como para poder obtener resultados concretos.

Es difícil convencer a los científicos o a los financieros de sostener estudios de impacto sobre el medio ambiente. El retorno inmediato sobre inversión para un estudio que demuestre que se pueden usar nanomateriales para tratar una enfermedad, por ejemplo, es más importante que la recompensa obtenida por un descubrimiento de los efectos patógenos de un nanomaterial.
Vicky L.Colvin (28).

Contaminación atmosférica

Nos encontramos en una situación que carece de precedentes sobre la contaminación atmosférica de nanopartículas, por lo que la opción pasa por tomar los contaminantes conocidos como referencia de una situación hipotética en la que las nanopartículas podrían actuar de forma similar. Son los trabajos relativos a la contaminación atmosférica causada por partículas ultrafinas (menos de 100 nm) emitidas por los motores diesel (nanopartículas de carbono) y por algunos procedimientos industriales los que han contribuido a la polución atmosférica (ZnO, silicatos…). El documento publicado por el INRS en 2007, dirigido por Benoît Hervé Bazin, realiza un exhaustivo trabajo de investigación en este campo (15).

Contaminación de los suelos

La gran reactividad de las nanopartículas implica que la probabilidad de verlas combinarse con elementos presentes en el suelo de la tierra es grande y entonces se puede concebir perfectamente que aparezcan nuevos compuestos tóxicos. Aunque no se sabe mucho de este asunto por la falta casi total de estudios.

Contaminación de las aguas

Al igual que los contaminantes organoclorados producidos en los países industrializados se han encontrado en concentraciones significativas en el hielo polar, se puede imaginar que el ciclo del agua transporta nanocontaminantes sobre todo el planeta. ¿ Tienen las nanopartículas la capacidad de modificar la distribución de los contaminantes en las napas freáticas por su efecto sobre la percolación? La pregunta está todavía sin respuesta pero el caso de la nanoplata nos muestra que el problema es importante.

¿Será posible la decontaminación?

Un probable escenario sería el de una contaminación general del medio ambiente por algunas nanopartículas. ¿Existen posibilidades reales de decontaminación? Los especialistas están de acuerdo con la extrema dificultad de conseguir esta operación. En el caso del agua para beber, se pueden contemplar técnicas de centrifugado o de ultrafiltración pero sólo para tratar pequeñas cantidades ya que son técnicas demasiado caras para tratamientos a gran escala (27). En el caso de la contaminación atmosférica, las empresas implicadas en nanotecnologías intentan poner a punto filtros de protección respiratoria pero la eficacia de los sistemas testados hasta hoy no ha sido confirmada.

BIBLIOGRAFÍA

(27) Annabelle Hunt: ”Nanotechnology; small matter, many unknows”; Swiss Reinsurance Company; 2004.

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